«Cualquiera de las explicaciones posibles era tan descabellada que lo único razonable era concluir que no podía existir.
Pero lo estaba viendo.
Lo estaba siguiendo. Luego era real. Maravillosamente real.»
Siempre me ha fascinado el enigma del Yeti, o los yetis: homínidos esquivos que, aún hoy, causan el espanto y la admiración de los pobladores de las regiones más recónditas del planeta, desde las montañas nevadas del Himalaya hasta las inmensas masas boscosas de Rusia o de los Estados Unidos.
Los hay por todo el mundo. En la mayor parte de las ocasiones son ya tan sólo elementos del folclore; ecos lejanos de algo que ni los más viejos recuerdan con claridad. En otros lugares, sin embargo... Y Sumatra es uno de esos lugares.
Pero no es la búsqueda de un Yeti lo que lleva hasta allí al biólogo de la BAUN Mario Yerro, ni al resto de los protagonistas de esta novela.Un proyecto secreto que trata de revolucionar a cualquier precio el mercado mundial del petróleo, la misteriosa desaparición de todo un poblado indígena, y la aparición en pleno Londres de un virus extraño y letal que amenaza con barrer a la humanidad del mapa, son sus motivos. Al menos al principio.
Descubrir la trama que envuelve y engarza esas historias me resultó apasionante, y seguro que también será así para ustedes. Casi tanto como contemplar cómo la línea que separa la ficción de la realidad va haciéndose más y más estrecha, hasta desaparecer.
Y es que al final, como dijo Chesterton, lo real resulta más extraño que lo imaginado.




